Miércoles 04/02/15
Definitivamente ese es el adjetivo para este país. Tanta belleza junta no es justa, ya no tengo capacidad para guardar más imágenes en mi cabeza. Normalmente cuando viajas vas viendo cosas de vez en cuando y en muchos casos solo en destino. Pero aquí es cada minuto. Cuando no es una montaña es un lago, o un arcoiris o cualquier cosa
.
Hoy la ruta era primero Queenstown y después el lago Hawea. Queenstown es conocida como la ciudad de la adrenalina porque aquí se practican todo tipo de deportes de aventura. El entorno entre el lago y las montañas es idílico. La ciudad en sí no mata, multitud de apartamentos de alquiler y moteles para los más valientes. Como yo no me encuentro entre ellos nos dimos un paseo y tras echar una siesta en frente de unas preciosas montañas y como es habitual con sus omnipresentes ovejas.
Tras la siesta nos fuimos hasta Hawea. Vaya camino. Curvas a diestro y siniestro pero, una vez más, maravillándonos a cada instante.
Cuando llegamos a Hawea nos esperaba un vendaval de narices, pero eso no impidió que saliéramos a pasear por el lago. No tengo palabras, como siempre las fotos no hacen justicia de lo que nuestros ojos están teniendo el privilegio de ver.








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