Y llegó. San google nos recordó que nuestro vuelo salía en unas horas.. Carretera y caminito hacia Auckland que todavía nos quedaban unos cuantos kilómetros.
Con la barriguita a tope Jesús me dejó en el aeropuerto y él se fue a devolver el coche. Después de un mes y casi 7000 kilómetros habíamos dejado algún que otro recuerdo en su carrocería y no sabíamos qué pasaría...
Afortunadamente todo fue bien y comenzó la larguísima cuenta atrás. Más de 30 horas hasta llegar a casa.
Y por fin hogar dulce hogar!!! Para celebrarlo una cena de lo más típica en esta familia: reaprovechamiento de bocadillos, deliciosoooooo!












No hay comentarios:
Publicar un comentario