martes, 5 de mayo de 2015

Dedicatoria especial del viaje

Las últimas palabras de este blog están dedicadas y son un homenaje a mi cuñada Tere. Sin ella este viaje jamás se hubiera hecho. Fue la que nos dio ese empujón final, la que nos abrió los ojos, la que nos dejó bien claro que la vida es un suspiro y hay que bebérsela antes de que se evapore...

Hace tan solo unos días que ya no está con nosotros y su ausencia es un vacío enorme, porque desde la discreción más absoluta era capaz de tenernos a todos contentos y unidos. Sabía lo que cada uno necesitábamos en cada momento y se desvivía para que lo tuviéramos. 

Nunca ponía una mala cara, todo le iba bien, su objetivo era que el que estuviese a su lado fuera feliz. Y lo conseguía. Así de simple, así de difícil, así de grande era ella. 

Ahora estás allí arriba, junto a mis padres, hermano, tíos, abuelos y un montón de gente a la que quiero y que ya no estáis. Y al igual que hago con ellos a ti también te seguiré contando lo que nos pasa a los que aún estamos en la tierra y que tarde o temprano nos iremos con vosotros.

Gracias por todos los buenos momentos que nos has dado, por habernos enseñado tanto y por ser un ejemplo de mujer luchadora hasta el final. 




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