Miércoles 31 de diciembre
El último día de 2014 lo hemos pasamos en la playa de Batu Ferringhi. Aquí el concepto de playa es diferente, solo ves a los extranjeros tomando el sol y a ellos lo que les ma son los deportes acuáticos. Entre que estaba lleno de motos acuáticas y que tenemos el listón muy alto con las playas españolas, esta vez nos limitos a disfrutar de la lectura y un corto paseo.
Para despedir el año nos fuimos a una zona de césped frente al ayuntamiento donde habían colocado un escenario y carpas. Por supuesto encontrar cervezas nos costó lo nuestro.
Entre medias vimos latente la multiculturalidad de este país: desde rituales hindús, fuegos chinos y rezos en una mezquita. Enriquecedor al máximo.
La cuenta atrás fue extraña, en muchos sitios de Malasia se suspendieron las celebraciones por las inundaciones y el accidente de avión. En George Town guardamos un minuto de silencio por las víctimas y alzamos nuestros móviles con las linternas.
Como aquí son un poco sositos nos fuimos a buscar algún sitio con marcha, acabamos en una terraza donde el discjockey pinchaba vídeos musicales y aquí llego el momento friki: un irlandés invitándonos a cervezas (ya van dos veces que nos invitan) y la Hellen bailando poseída el Macarena y el Aserejé!!! Y encima vinieron una pareja de alemanes a hacerme los coros...
No me extrañaría estar en youtube porque más de uno me grabó. Así de grande y de chico es el mundo, quién me iba a decir a mí aquella feria de Abril de 1993 que años después la cantaría en un karaoke de un pueblo perdido de Sudáfrica y un fin de año en Malasia. Vete a saber en que lugar del mundo la volveré a bailar...
Para despedir el año nos fuimos a una zona de césped frente al ayuntamiento donde habían colocado un escenario y carpas. Por supuesto encontrar cervezas nos costó lo nuestro.
Entre medias vimos latente la multiculturalidad de este país: desde rituales hindús, fuegos chinos y rezos en una mezquita. Enriquecedor al máximo.
La cuenta atrás fue extraña, en muchos sitios de Malasia se suspendieron las celebraciones por las inundaciones y el accidente de avión. En George Town guardamos un minuto de silencio por las víctimas y alzamos nuestros móviles con las linternas.
Como aquí son un poco sositos nos fuimos a buscar algún sitio con marcha, acabamos en una terraza donde el discjockey pinchaba vídeos musicales y aquí llego el momento friki: un irlandés invitándonos a cervezas (ya van dos veces que nos invitan) y la Hellen bailando poseída el Macarena y el Aserejé!!! Y encima vinieron una pareja de alemanes a hacerme los coros...
No me extrañaría estar en youtube porque más de uno me grabó. Así de grande y de chico es el mundo, quién me iba a decir a mí aquella feria de Abril de 1993 que años después la cantaría en un karaoke de un pueblo perdido de Sudáfrica y un fin de año en Malasia. Vete a saber en que lugar del mundo la volveré a bailar...





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