Domingo 11/01/15
El chico del hostal de Singapur nos dijo algo que nos llamó la atención. Según él en este país conviven cuatro grupos de personas: chinos, indios, malayos y euroasiáticos, es decir, ellos. Se sienten diferentes y se nota. Primero en que sus rasgos son distintos. Es cierto que es imposible acertar de donde son los cientos de asiáticos que nos hemos ido cruzando, pero les notas algo. Además del aspecto hay otra cosa que les hace diferente: el dinero.
Cuando vas por su zona y en especial el distrito financiero es como si estuvieras en Manhattan. Enormes rascacielos, gente muy bien vestida y cientos de tiendas caras. Nada que ver con lo que hemos visto hasta ahora. Y por supuesto limpia como una patena.
Eso sí, en sus dominios. Chinatown y Little India es otro cantar. Allí el bullicio desordenado y la saturación de olores es lo normal. Cada uno a su manera, aunque para mí es más llevadera la india. Principalmente porque su comida y las especias que utilizan me encantan, mientras que cada día se me hace más difícil las costumbres chinas.
(Mercado en chinatown en el que las ranas están muy codiciadas)
El domingo por la noche estuvimos en Little India, es el día en el que se reúnen allí tanto emigrantes como segundas generaciones. El mercado y la calle estaban "abarrotaos" y nos llamó mucho la atención que no había mujeres. El 95% de los que compraban eran hombres, una de las explicaciones que nos dieron es que muchos estaban solos y las familias en sus países de origen.
Lunes 12/01/15
El lunes volvíamos a Malasia, pero antes aprovechamos para ver la ciudad en un día laborable. De nuevo en una peli yankie: ejecutiv@s y empresari@s super maquead@s que me hicieron sentir más perroflauta que nunca. Curioso el ajetreo de gente, los mirábamos y pensábamos cómo de importantes serían las decisiones que tomaban, qué nivel de estrés tendrían... Me encanta observar la vida, es una de las cosas que más me gustan de viajar. Ves lo que hacen los demás, reflexionas sobre tu propio día a día y,al menos yo, tengo la sensación que por un momento me he salido del día de la marmota.
Después de eso fuimos a coger el bus hacia Melaka, un transporte que estuvimos a punto de perder. Habíamos comprado loas billetes por internet y no teníamos comprobante. Como no salíamos en el papelito del conductor el tío decía que no nos dejaba subir y eso que iban solo 4 personas más. Le dijimos que llamara a la compañía y que no que se marchaba así que en plan borde yo me puse a hacerle fotos y delante sin dejarle arrancar mientras que Jesús llamaba a toda velocidad a la compañía y por suerte llamaron ellos al conductor y nos dejó subir, pero si hubiera sido por él hubiéramos pasado otra noche en Euroasia.












Tenemos su matrícula, sabemos dónde trabaja...y os habeis quedao con su cara, a este no lo salva ni su Dios...! Religiones, etnias, estrato económico...la humanidad tiene muchos colores, que poca "mundología" tiene el que se cree que lo que se hace en su pueblo es "normal"...!
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