lunes, 12 de enero de 2015

Tres países en 24 horas

Sábado 10/01/15
Después del relax total de Tailandia volvemos a  Malasia. El día comenzó con meneíto. Está claro que en este viaje por H o por B no hay vez que nos montemos en una barca que acabemos empapados. Por experiencia sabíamos que los barcos-taxis eran refrescantes pero la vuelta a Koh Lipe fue de remojón absoluto. Entre que el mar que andaba revuelto, que fitipaldi era el que llevaba la barca y que dio toda la vuelta a la isla para dejarnos llegamos chorreandito. Suerte que una es previsible (verdad ciquitraques?) y le puse la funda a la mochila pero no fue suficiente.

Una vez allí pasamos la mañana leyendo en la playa, acabamos los bahts que nos quedaban y a pasar de nuevo el calvario de la desorganización de los pasaportes. Si en la llegada flipamos con el embarcadero flotante, a la vuelta nos lo pusieron más difícil: había que meterse en el ferry saltando directamente desde la barca con dos tipos que te cogían en el aire. Pasado este trago nos quedaba aún un rato de bailecito en el ferry porque cuatro rusos no habían pasado por el señor de inmigración. No comments.
Ya en Langkawi confirmamos por teléfono la reserva de un hostal que habíamos medio apalabrado antes de irnos. El sitio era de mochileros auténticos y el dueño un hippy muy particular. Para poder pagarle uno de los chicos que trabaja para él nos llevó en moto a su bar en la playa y después de hartarnos de cervezas, de pescado a la brasa,de reírnos con los otros viajeros y apañarnos un transporte para que nos llevara al aeropuerto a las 7 de la mañana, conseguimos saldar cuentas.
La habitación era decentilla si no fuera por el pelotón de mosquitos que nos atacó y porque al estar al lado de una mezquita teníamos hilo musical contínuo. Aún así, el sitio para una noche mereció la pena.
Domingo 11/01/15
Llegamos al tercer país: Singapur. Cómo no somos supersticiosos cogimos mismo destino y misma compañía que el vuelo siniestrado un par de semanas atrás. Todo perfecto, por 34€ los dos -mochilas facturadas incluídas- a las 11 de la mañana estábamos allí.
Tengo que confesar que después de casi un mes de mochilera por el sudeste asíatico cada vez tengo más pinta de perroflauta. Eso en Malasia es integración pero en Singapur no y por ello en el aeropuerto ya me llevé unas cuantas miradas. Vaaaaleee, reconozco que rociarme con mi perfume en el duty free y salir del baño loca de alegría porque por fin entraba en uno que estaba impecable y olía a limpio no ayudó. Singapur es otro mundo.

Cinco días en el paraíso

Los últimos cinco días han sido fantásticos. Salimos de Langkawi el domingo. Entre devolver la moto, recoger la ropa limpia y desayunar unos rotis se nos fue un buen rato.


Luego cogimos un taxi de Cenang a la terminal de ferries de Telaga (una de las dos de Langkawi) y terminamos de echar la mañana con el papeleo para entrar en Tailandia. A las dos y media partíamos para Koh Lipe en un ferry oxidadete y con el aire acondicionado a todo meter como suele ser costumbre.
Después de dos horas llegamos a Koh Lipe. Más colas de inmigración (como quien dice en mitad de la playa) y tras recoger los pasaportes intentamos adivinar cómo se llega a Koh Adang, la isla que constituye nuestro destino para los próximos cinco días. Cruzamos Koh Lipe caminando y aprovechamos para aprovisionarnos de bahts, la moneda de Tailandia. Vamos rapidito y un poquito acojonados porque no sabemos donde dormiremos y ya son las cinco y media. Desde el otro lado de la isla salen taxi barcos a Koh Adang. Tomamos uno y por 100 bahts por persona cruzamos los aproximadamente dos kilómetros de agua que separan ambas islas. Mientras Koh Lipe queda fuera del parque Nacional de Tarutao, y precisamente debido a eso ha sufrido un crecimiento de su infraestructura turística en los últimos años, la isla a la que llegamos está dentro del parque y uno solo se puede alojar en unos chalets que gestionan los rangers o en tiendas de campaña.



Tampoco hay más que un bar restaurante también gestionado por ellos y prácticamente nada más. Ah! Y corriente eléctrica solo de 6 de la tarde al 12 de la noche. Nuestro plan son cinco días de "dolce fare niente".
Y eso es lo que han sido: tomar el sol, estudiar a los cangrejos ermitaños, bucear, leer mucho y la dieta del cucurucho!






domingo, 4 de enero de 2015

De oca en oca y tiro porque me toca

Domingo 04/01/15

La malana se nos ha ido prácticamente haciendo gestiones de bsrcos, aviones y autobuses. Después hemos subido a una montaña con grandes vistas de la isla, node chiripa aguantó la moto las cuestas... La verdad es que es alucinante la selva de este país.

Por la tarde hemos estado tranquilitos leyendo en la playa. Mañana nos vamos a las islas de Koh Lipe y Koh Adang en Tailandia. Estaremos 5 días incomunicados así que a la vuelta os haremos un resumen de estas dos islas que prometen....

Playa, playa y más playa

Sábado 03/01/15

El día de hoy es muy fácil de resumir: playa. Y como una imagen vale más que mil palabras os dejo las fotos y a disfrutar!!!!









Motoreando la isla

Viernes 02/01/15
Después de zamparnos un buen desayuno con sus huevos fritos incluídos, nos disponemos a recorrer el noreste de la isla.

La primera parada es el cable car, con el que subes al punto más alto de la isla desde el que puedes observar un bosque cretácico (mi señor esposo me ha explicado que es un bosque muuuuuu viejo anterior al jurásico).


De allí fuimos a una p!ayita en la que no había casi nadie, una auténtica gozada. Suponemos que era porque solo había un sitio para comer y como aquí la gente come a todas horas no les resultaría interesante.


Luego fuimos a unas cataratas que hay muy cerca (Seven Falls) y tras subir los 600 escalones que hay hasta arriba nos dimos un remojón. A la bajada una aguita de coco nos sirvió para recomponernos.



El remate del día fue un mercadillo típico malayo. Nos encantó. Insisto, lo de comer en la calle y a todas horas es parte de la cultura malaya. Nosotros nos integramos y nos pusimos puos por no más de 3 euros.





Tras semejante paliza, nos compramos un par de cervecitas y acabamos la noche tranqulitos en la terracita de la casa escuchando los bichitos de la noche.

sábado, 3 de enero de 2015

Vacaciones en el mar

Jueves 01/01/15
Año nuevo, isla nueva. Antes de dejar Penang dimos nuestro último paseo por George Town y visitamos la zona de los "jettis", una serie de viviendas flotantes. Excepto la que tienen como muestra para los turistas, el resto tiene ese aire cochambroso al que ya nos hemos acostumbrados. Realmente ves que para vivir hace falta poco y que en realidad estamos rodeados de miles de chuminadas innecesarias...


DEspués de tres horas de ferry llegamos a Langkawi. Es la isla más famosa de Malasia de la costa oeste y hay turistas de todos lados pero nos cuentan que en esta época hay sobre todo australianos porque acaban de comenzar las vacaciones de verano. De tamaño es más o menos como La Gomera y tiene muchísima vegetación. Al llegar a la playa más famosa nos hemos mirado los dos y hemos pensado: Lloret. Infinidad de restaurantes y puestos sin ninguna personalidad y en busca del preciado turista. Como positivo hay que decir que la playa de Cenang es muy bonita.


Demasiado blanquito en esta zona, como huimos un poco de eso, alquilamos una moto para desplazarnos y elegimos para hospedarnos una especie de casa rural en el interior regentada por un matrimonio muy majete.

jueves, 1 de enero de 2015

Adiós 2014

Miércoles 31 de diciembre

El último día de 2014 lo hemos pasamos en la playa de Batu Ferringhi. Aquí el concepto de playa es diferente, solo ves a los extranjeros tomando el sol y a ellos lo que les ma son los deportes acuáticos. Entre que estaba lleno de motos acuáticas y que tenemos el listón muy alto con las playas españolas, esta vez nos limitos a disfrutar de la lectura y un corto paseo.

Para despedir el año nos fuimos a una zona de césped frente al ayuntamiento donde habían colocado un escenario y carpas. Por supuesto encontrar cervezas nos costó lo nuestro.
Entre medias vimos latente la multiculturalidad de este país: desde rituales hindús, fuegos chinos y rezos en una mezquita. Enriquecedor al máximo.

La cuenta atrás fue extraña, en muchos sitios de Malasia se suspendieron las celebraciones por las inundaciones y el accidente de avión. En George Town guardamos un minuto de silencio por las víctimas y alzamos nuestros móviles con las linternas.
Como aquí son un poco sositos nos fuimos a buscar algún sitio con marcha, acabamos en una terraza donde el discjockey pinchaba vídeos musicales y aquí llego el momento friki: un irlandés invitándonos a cervezas (ya van dos veces que nos invitan)  y la Hellen bailando poseída el Macarena y el Aserejé!!! Y encima vinieron una pareja de alemanes a hacerme los coros...



No me extrañaría estar en youtube porque más de uno me grabó. Así de grande y de chico es el mundo, quién me iba a decir a mí aquella feria de Abril de 1993 que años después la cantaría en un karaoke de un pueblo perdido de Sudáfrica y un fin de año en Malasia. Vete a saber en que lugar del mundo la volveré a bailar...