domingo, 4 de enero de 2015

De oca en oca y tiro porque me toca

Domingo 04/01/15

La malana se nos ha ido prácticamente haciendo gestiones de bsrcos, aviones y autobuses. Después hemos subido a una montaña con grandes vistas de la isla, node chiripa aguantó la moto las cuestas... La verdad es que es alucinante la selva de este país.

Por la tarde hemos estado tranquilitos leyendo en la playa. Mañana nos vamos a las islas de Koh Lipe y Koh Adang en Tailandia. Estaremos 5 días incomunicados así que a la vuelta os haremos un resumen de estas dos islas que prometen....

Playa, playa y más playa

Sábado 03/01/15

El día de hoy es muy fácil de resumir: playa. Y como una imagen vale más que mil palabras os dejo las fotos y a disfrutar!!!!









Motoreando la isla

Viernes 02/01/15
Después de zamparnos un buen desayuno con sus huevos fritos incluídos, nos disponemos a recorrer el noreste de la isla.

La primera parada es el cable car, con el que subes al punto más alto de la isla desde el que puedes observar un bosque cretácico (mi señor esposo me ha explicado que es un bosque muuuuuu viejo anterior al jurásico).


De allí fuimos a una p!ayita en la que no había casi nadie, una auténtica gozada. Suponemos que era porque solo había un sitio para comer y como aquí la gente come a todas horas no les resultaría interesante.


Luego fuimos a unas cataratas que hay muy cerca (Seven Falls) y tras subir los 600 escalones que hay hasta arriba nos dimos un remojón. A la bajada una aguita de coco nos sirvió para recomponernos.



El remate del día fue un mercadillo típico malayo. Nos encantó. Insisto, lo de comer en la calle y a todas horas es parte de la cultura malaya. Nosotros nos integramos y nos pusimos puos por no más de 3 euros.





Tras semejante paliza, nos compramos un par de cervecitas y acabamos la noche tranqulitos en la terracita de la casa escuchando los bichitos de la noche.

sábado, 3 de enero de 2015

Vacaciones en el mar

Jueves 01/01/15
Año nuevo, isla nueva. Antes de dejar Penang dimos nuestro último paseo por George Town y visitamos la zona de los "jettis", una serie de viviendas flotantes. Excepto la que tienen como muestra para los turistas, el resto tiene ese aire cochambroso al que ya nos hemos acostumbrados. Realmente ves que para vivir hace falta poco y que en realidad estamos rodeados de miles de chuminadas innecesarias...


DEspués de tres horas de ferry llegamos a Langkawi. Es la isla más famosa de Malasia de la costa oeste y hay turistas de todos lados pero nos cuentan que en esta época hay sobre todo australianos porque acaban de comenzar las vacaciones de verano. De tamaño es más o menos como La Gomera y tiene muchísima vegetación. Al llegar a la playa más famosa nos hemos mirado los dos y hemos pensado: Lloret. Infinidad de restaurantes y puestos sin ninguna personalidad y en busca del preciado turista. Como positivo hay que decir que la playa de Cenang es muy bonita.


Demasiado blanquito en esta zona, como huimos un poco de eso, alquilamos una moto para desplazarnos y elegimos para hospedarnos una especie de casa rural en el interior regentada por un matrimonio muy majete.

jueves, 1 de enero de 2015

Adiós 2014

Miércoles 31 de diciembre

El último día de 2014 lo hemos pasamos en la playa de Batu Ferringhi. Aquí el concepto de playa es diferente, solo ves a los extranjeros tomando el sol y a ellos lo que les ma son los deportes acuáticos. Entre que estaba lleno de motos acuáticas y que tenemos el listón muy alto con las playas españolas, esta vez nos limitos a disfrutar de la lectura y un corto paseo.

Para despedir el año nos fuimos a una zona de césped frente al ayuntamiento donde habían colocado un escenario y carpas. Por supuesto encontrar cervezas nos costó lo nuestro.
Entre medias vimos latente la multiculturalidad de este país: desde rituales hindús, fuegos chinos y rezos en una mezquita. Enriquecedor al máximo.

La cuenta atrás fue extraña, en muchos sitios de Malasia se suspendieron las celebraciones por las inundaciones y el accidente de avión. En George Town guardamos un minuto de silencio por las víctimas y alzamos nuestros móviles con las linternas.
Como aquí son un poco sositos nos fuimos a buscar algún sitio con marcha, acabamos en una terraza donde el discjockey pinchaba vídeos musicales y aquí llego el momento friki: un irlandés invitándonos a cervezas (ya van dos veces que nos invitan)  y la Hellen bailando poseída el Macarena y el Aserejé!!! Y encima vinieron una pareja de alemanes a hacerme los coros...



No me extrañaría estar en youtube porque más de uno me grabó. Así de grande y de chico es el mundo, quién me iba a decir a mí aquella feria de Abril de 1993 que años después la cantaría en un karaoke de un pueblo perdido de Sudáfrica y un fin de año en Malasia. Vete a saber en que lugar del mundo la volveré a bailar...

Penang Hill

martes 30 de diciembre
Por fin se ha ido la lluvia así que nos metimos una  pateada de unas tres horas subiendo al Penang Hill y acabamos muertecitos. La verdad es que ha estado muy chula la excursión con la compañía de monos, pájaros y serpiente incluida. A mitad de camino nos encontramos en un puesto de descanso a una local que nos recomendó beber el agua  de unas teteras que ayudan a recuperarse. 


Todo viajero sabe que eso es lo último que se debe hacer... Confiados en la resistencia de nuestro aparato digestivo después de dos semanas comiendo de todo y con mucha sed nos saltamos la regla y rellenamos nuestras botellas con ese líquido que sabía a arroz. Es verdad que al día siguiente no tuvimos agujetas pero las tripas se quedaron tocaditas aunque de momento no ha habido que meter mano al fortasec. A la llegada arriba del todo había un montón de gente que había subido en el teleférico y los dos guiris que no olíamos a colonia precisamente.
La vista era impresionante, la isla tiene los mismos habitantes que Sevilla pero parece mucho más grande, sobre todo por sus imponentes edificios.

Y hubo otra cosa que me dejó impresionada: ver comer a una mujer con velo integral (tienen separada como una cortinilla la parte de la cara y se meten por debajo la comida). Hay que respetar a todo el mundo y estoy en su terreno, pero eso no quita que siga sintiendo rabia en lo que yo entiendo como una degradación absoluta de la mujer.
De allí al hostal a darse una buena ducha y probar comida china en un local muy auténtico cuyo personal rondaría de media los 70 años.

cochambrismo cariñoso

Lunes 29 de diciembre
Es lunes y llueve... Dejamos la subida a la montaña para mañana. Decidimos ir al templo budista de Kek Lok Si, el más grande de Malasia. De camino en el bus nos vuelve a sorprender la intensa vida gastronómica en la calle, comen a todas horas y siempre lo mismo. También sus mercados, cuanto trabajo para un inspector de sanidad.

Llegamos al templo, nos esperan cientos de escaleras e infinitos rituales religiosos que se nos escapan. De la misma manera que ellos no entenderán ponerle velas a una virgen, santiguarse o rezar un rosario. 


Por la tarde "echamos a andar" siguiendo el mar. Hay que decir que porque mi señor esposo y yo somos muy cabezones y cualquier cosa la convertimos en camino, pero realmente si te sales del centro George Town es complicada de patear. Llegamos a la zona rica y de los grandes centros comerciales. Y de nuevo apareció la globalización: startbucks, H&M y McDonalds. Cuanto más occidental, mejor. Es increíble los contrastes. En el centro gente y casas realmente pobres vendiendo falsificaciones por tres duros y unos kilómetros más allá los que visten un Armani de verdad. Ya sé que eso pasa en todos sitios pero aquí la diferencia entre unos y otros es brutal y sin apenas clase media.






Todo lo que hemos visto hasta ahora de Malasia es así, o bien zonas cochambres (fue la primera palabra que me salió al llegar aquí y como hacía mucho que no la usaba la busqué en el diccionario y la definición es perfecta: sucio, puerco, grasiento y que huele mal) o zonas que parece que estás en Manhattan. Dimos media vuelta y a buscar nuestro arroz y naan de turno en la zona cochambrosa 😁.